¿Qué es la retrospectiva de la Directiva Primaria?
Norm Kerth formuló la Directiva Primaria en su libro de 2001 Project Retrospectives: A Handbook for Team Reviews, y esta retrospectiva se basa en ella. Se empieza leyendo la Directiva Primaria en voz alta y después se trabajan las cuatro preguntas originales de Kerth: qué hicimos bien, qué aprendimos, qué deberíamos hacer de otra manera y qué sigue desconcertándonos. La Directiva Primaria pide a todos que acepten que cada persona hizo el mejor trabajo posible, teniendo en cuenta lo que sabía en ese momento, sus habilidades y capacidades, los recursos disponibles y la situación concreta. Partir de esa premisa deja la culpa fuera de la conversación. Así se puede hablar con sinceridad de lo que pasó y por qué sin ponerse a la defensiva, y de ahí salen los aprendizajes útiles. Es un formato muy adecuado después de un proyecto duro o una transición complicada, cuando los ánimos pueden estar caldeados. Mantiene la conversación centrada en aprender, de modo que tu equipo puede acordar mejoras concretas y seguir confiando entre sí al terminar. Muchos formatos de retrospectiva posteriores se inspiran en estas cuatro preguntas.
Formato de retrospectiva de la Directiva Primaria
¿Qué hicimos bien?
¿De qué logros de este periodo estás más orgulloso?
Este tema sirve para celebrar los éxitos y detectar patrones positivos. Anima a los miembros del equipo a reconocer tanto los grandes logros como las pequeñas victorias. Busca temas recurrentes que señalen fortalezas del equipo sobre las que podáis seguir construyendo.
¿Qué aprendimos?
¿Qué ideas o descubrimientos te llevas para el futuro?
Este tema recoge lo que el equipo ha aprendido de la experiencia. Anima a los miembros del equipo a compartir lecciones técnicas y aprendizajes sobre el proceso. Muchas veces merece la pena transmitir estas lecciones, porque pueden ayudar en trabajos futuros y a otros equipos.
¿Qué deberíamos hacer diferente?
¿Qué cambios mejorarían nuestro rendimiento la próxima vez?
Este tema se centra en identificar mejoras específicas y accionables. Guía al equipo para que piense en cambios concretos y no en aspiraciones vagas. Busca patrones que puedan indicar problemas sistémicos y no solo incidencias puntuales.
¿Qué nos sigue desconcertando?
¿Qué preguntas o incertidumbres siguen sin resolverse?
Este tema recoge preguntas abiertas y cuestiones sin resolver que quizá requieran más investigación. Estos puntos suelen representar riesgos u oportunidades que merecen atención. Plantéate asignar responsables para investigar las dudas clave antes de la próxima retrospectiva.
Cuándo utilizar este estudio retrospectivo
- Después de un hito o una entrega importante, para recoger las lecciones mientras siguen frescas.
- Después de un contratiempo, cuando el equipo necesita hablar de lo ocurrido sin buscar culpables.
- Con equipos que se inician en las retrospectivas, porque cuatro preguntas sencillas son fáciles de seguir.
- Cuando hay que recuperar la confianza. La presunción de buena fe de la Directiva Primaria hace que sea más seguro hablar.
Preguntas sugeridas para romper el hielo
- Si pudieras tener un superpoder para ayudar al equipo a rendir mejor, ¿cuál sería y por qué?
- ¿Qué aprendiste en el último ciclo de trabajo que te sorprendiera?
¿Le gustaría que su equipo realizara un ejercicio de calentamiento, en lugar de limitarse a responder en voz alta? Eche un vistazo a los rompehielos gratuitos →
Ideas y consejos para su reunión retrospectiva
- Empieza leyendo en voz alta la Directiva Primaria de Norm Kerth: «Independientemente de lo que descubramos, entendemos y creemos sinceramente que todos hicieron el mejor trabajo que pudieron, teniendo en cuenta lo que sabían en ese momento, sus habilidades y capacidades, los recursos disponibles y la situación concreta».
- Deja «¿Qué nos sigue desconcertando?» para el final. Suele apoyarse en las demás respuestas y señala lo que hay que investigar.
- Pide ejemplos concretos en lugar de generalizaciones para que la conversación lleve a alguna parte.
- Si la gente se muestra reacia, haz una ronda y pide a cada persona al menos una aportación por pregunta.
- Cuando todo esté en el tablero, prioriza los puntos de «¿Qué deberíamos hacer diferente?» y asigna a los principales un responsable y una fecha.