¿Qué es una retrospectiva ágil?
Una retrospectiva ágil plantea cuatro preguntas sencillas: qué salió bien, qué salió peor, qué queréis probar a continuación y qué os sigue desconcertando. Juntas, hacen que tu equipo hable de cómo fue el último sprint y de qué acciones conviene priorizar en el siguiente. El formato es sencillo a propósito. Al usarlo, le demuestras a tu equipo que lo escuchas y que piensas actuar en función de lo que diga. La práctica de la retrospectiva se describe en Agile Retrospectives, el libro de Esther Derby y Diana Larsen (con prólogo de Ken Schwaber), y funciona como una puesta a punto periódica que mantiene a tu equipo en buena forma. Si se celebra en cada sprint, la retro saca a la luz los problemas en la forma de desarrollar y entregar software cuando todavía son pequeños, y le da a tu equipo un momento fijo para resolverlos juntos. Con retros breves y periódicas, y con acciones documentadas, puedes cambiar de rumbo antes de que sea demasiado tarde. Con un barco grande pasa lo mismo: es más fácil hacer pequeñas correcciones durante la travesía que descubrir al final que has atracado en el puerto equivocado. Un post-mortem mira hacia atrás una vez terminado el proyecto. Una retrospectiva ágil mira hacia el siguiente sprint, así que el tono se mantiene positivo y práctico.
Formato de retrospectiva ágil
¿Qué salió bien?
¿De qué cosas estamos contentos?
Anima al equipo a compartir ejemplos concretos de éxitos, grandes o pequeños. Celebra los logros del equipo y las aportaciones individuales.
¿Qué salió peor?
¿Qué cosas deberíamos mejorar?
Crea un entorno sin culpas para que la conversación sea abierta y honesta. Céntrate en los procesos, no en las personas. Busca las causas raíz.
¿Qué queremos probar ahora?
¿Qué cosas deberíamos hacer de otra manera?
Fomenta el pensamiento creativo y mantente abierto a ideas poco convencionales. Busca experimentos pequeños y prácticos para el próximo sprint.
¿Qué nos desconcierta?
¿Qué preguntas siguen sin respuesta?
Es una oportunidad para sacar a la luz incógnitas o áreas que necesitan más investigación. Anótalas para tratarlas más adelante.
Cuándo utilizar este estudio retrospectivo
- Al final de cada sprint o iteración, para reflexionar sobre el ciclo anterior.
- Cuando tu equipo quiere concretar qué cosas mejorar.
- Después de un hito o lanzamiento importante, para hablar de las lecciones aprendidas.
- Siempre que tu equipo se sienta estancado y necesite volver a encarrilarse.
- Durante una transformación ágil, para que la reflexión periódica se convierta en un hábito en todos los equipos.
Preguntas sugeridas para romper el hielo
- Si pudieras añadir una herramienta o un proceso para ayudar a nuestro equipo, ¿cuál sería?
- ¿Qué pequeña cosa podría tener un gran impacto positivo en nuestro equipo?
¿Le gustaría que su equipo realizara un ejercicio de calentamiento, en lugar de limitarse a responder en voz alta? Eche un vistazo a los rompehielos gratuitos →
Ideas y consejos para su reunión retrospectiva
- Establece desde el principio un tono sin culpas para que la gente hable con franqueza.
- Limita el tiempo de cada sección para que la retro no pierda el foco.
- Recoge las aportaciones de todos, no solo de los que más hablan. Unos minutos de lluvia de ideas en silencio ayudan.
- Anota las acciones y asigna a cada una un responsable que haga el seguimiento.
- No intentes resolver todos los problemas. Elige los uno o dos principales y haz pequeños experimentos.
- Rota el rol de facilitador para obtener perspectivas nuevas.