¿Qué esperábamos que pasara?

¿Cuál era el plan, el objetivo y el estándar al que aspirábamos?

Teníamos previsto lanzar la nueva página de precios el martes con los tres planes y las preguntas frecuentes publicados.
El objetivo para el stand de la conferencia era tener 150 conversaciones cualificadas en dos días.
Esperábamos que la migración de datos terminara durante la noche sin ninguna caída visible para los clientes.
¿Qué pasó realmente?

¿Qué ocurrió de verdad, paso a paso, según cada persona?

La página de precios salió el jueves porque la revisión legal empezó con dos días de retraso.
Tuvimos 96 conversaciones cualificadas, y la mayoría fueron el primer día.
La migración se alargó tres horas más de lo previsto y dos clientes enterprise notaron que el inicio de sesión iba lento.
¿Por qué hubo una diferencia?

¿Qué explica la diferencia entre plan y realidad, para bien o para mal?

La revisión legal no estaba en el plan de lanzamiento, así que nadie reservó tiempo para ella.
El segundo día hubo menos movimiento porque la keynote se trasladó al otro extremo del recinto.
Probamos la migración con una copia de los datos que tenía un tercio del tamaño real.
¿Qué mantendremos o cambiaremos?

¿Qué lecciones aprendidas nos llevaremos a la próxima vez?

Cambiar: añadir la revisión legal a la checklist de lanzamiento con un hueco fijo de dos días.
Cambiar: reservar un stand cerca de la sala principal, o dar a la gente un motivo para acercarse.
Cambiar: ensayar las migraciones con datos a tamaño real, aunque el ensayo lleve más tiempo.

¿Qué es una revisión después de la acción?

Una revisión después de la acción (AAR, por sus siglas en inglés) es un análisis breve y estructurado que se basa en cuatro preguntas: qué esperábamos que pasara, qué pasó realmente, por qué hubo una diferencia y qué vamos a mantener o cambiar la próxima vez. El Ejército de Estados Unidos la convirtió en práctica habitual, y desde entonces la usan hospitales, servicios de emergencia y empresas, porque le sirve a cualquier equipo que acaba de terminar algo y quiere aprender de ello mientras los detalles siguen frescos. Es más ligera que un post mortem completo y no hace falta que algo haya salido mal. Así funciona en TeamRetro. Primero, cada persona añade sus observaciones en privado, para que la persona de mayor rango no imponga su versión antes de que los demás hayan escrito una sola palabra. Después, las ideas se agrupan, se comentan y se votan, lo que mantiene la sesión centrada en las diferencias que importan en lugar de en cada detalle del día. La última pregunta convierte la conversación en lecciones aprendidas, y las acciones que se acuerden reciben un responsable y una fecha límite, así que vuelven a aparecer en la próxima sesión. Úsala después de un lanzamiento, un evento, una presentación a un cliente, un turno intenso, un ejercicio de formación o un sprint que no salió como estaba previsto. Que sea breve: la mayoría de los equipos terminan en 30 a 45 minutos. Exporta el informe al acabar, para que las lecciones se puedan encontrar cuando el próximo equipo se vea en la misma situación.

Formato de revisión después de la acción

¿Qué esperábamos que pasara?

¿Cuál era el plan, el objetivo y el estándar al que aspirábamos?

Empieza por el plan, no por el resultado. Pregunta cuál era el objetivo, cómo era el éxito y con qué estándar trabajaba el equipo. Mantén la conversación en los hechos y deja los juicios para las preguntas posteriores. Si la gente recuerda el plan de forma distinta, recoge cada versión: un plan que no se compartió suele ser la primera lección de la sesión.

¿Qué pasó realmente?

¿Qué ocurrió de verdad, paso a paso, según cada persona?

Construye con el equipo un relato común de lo ocurrido antes de que nadie lo explique. Cada persona vio una parte distinta del trabajo, así que pregunta qué vio y cuándo, no qué cree que lo causó. Si el orden de los acontecimientos importa, que el equipo se ponga de acuerdo en él. Si empiezan a aparecer culpas, redirige la conversación hacia la siguiente pregunta.

¿Por qué hubo una diferencia?

¿Qué explica la diferencia entre plan y realidad, para bien o para mal?

Aquí es donde está el aprendizaje. Mira las diferencias en ambas direcciones: cuando algo salió mejor de lo previsto, pregunta también por qué, para poder repetirlo. Sigue preguntando por qué hasta llegar a una condición que el equipo pueda cambiar, como un paso que faltaba, una suposición sin comprobar o un responsable poco claro, y no a una persona a quien culpar. Usa la votación para elegir las dos o tres diferencias que más merezca la pena comentar.

¿Qué mantendremos o cambiaremos?

¿Qué lecciones aprendidas nos llevaremos a la próxima vez?

Convierte cada diferencia en una lección que alguien de fuera de la sala pudiera aprovechar: un paso que añadir, una comprobación que hacer, un hábito que mantener. Separa lo que el equipo puede cambiar por sí mismo de lo que necesita la ayuda de otros. Después, acuerda con el equipo unas pocas acciones, cada una con un responsable y una fecha límite registrados en TeamRetro, para que vuelvan a aparecer en la próxima sesión. Dos o tres acciones con responsable valen más que una larga lista a la que nadie hace seguimiento.

Cuándo utilizar este estudio retrospectivo

  • Acaba de terminar un lanzamiento, un evento, una campaña o una presentación y quieres comparar el plan con lo que pasó mientras aún está fresco
  • Algo salió mejor de lo esperado y quieres saber por qué, para poder repetirlo a propósito
  • Un turno, un ejercicio o un periodo de mucho trabajo no salió como estaba previsto y necesitas un análisis breve y sin culpas, no una investigación completa
  • Tu equipo hace a menudo el mismo tipo de trabajo, como releases, onboarding o entregas a clientes, y quieres que cada uno sirva de aprendizaje para el siguiente
  • Quieres un análisis que quepa en 30 a 45 minutos en lugar de un post mortem de media jornada

Preguntas sugeridas para romper el hielo

  • En una palabra, ¿cómo fue en comparación con lo que esperabas?
  • ¿Qué momento de este trabajo vas a recordar?

¿Le gustaría que su equipo realizara un ejercicio de calentamiento, en lugar de limitarse a responder en voz alta? Eche un vistazo a los rompehielos gratuitos →

Ideas y consejos para su reunión retrospectiva

  • Hazla en uno o dos días como máximo. Una revisión después de la acción funciona porque recoge los detalles antes de que la gente los olvide o los cuente de otra manera
  • Di la regla básica en voz alta: se revisa el plan y el trabajo, no se evalúa a las personas. Pide a la persona de mayor rango que hable la última
  • Dedica tiempo de verdad a la primera pregunta. Si el equipo no se pone de acuerdo sobre lo que se suponía que tenía que pasar, eso ya es un hallazgo
  • Fíjate en lo que salió mejor de lo previsto además de en lo que salió peor. Un éxito que no sabes explicar es difícil de repetir
  • Haz revisiones breves y periódicas. Varias revisiones pequeñas después del trabajo rutinario enseñan más que una gran revisión al año
  • Empieza cada revisión comprobando las acciones de la anterior. Saber que se van a revisar es lo que hace que se cumplan

Preguntas frecuentes

¿Qué es una revisión después de la acción?
Es un análisis breve y estructurado que el equipo hace después de un trabajo, basado en cuatro preguntas: qué esperábamos que pasara, qué pasó realmente, por qué hubo una diferencia y qué vamos a mantener o cambiar. Nació en el ámbito militar y hoy es habitual en la sanidad, los servicios de emergencia y las empresas. El resultado es un conjunto de lecciones aprendidas y unas pocas acciones con responsable.
¿Cuáles son las cuatro preguntas de una revisión después de la acción?
¿Qué esperábamos que pasara? ¿Qué pasó realmente? ¿Por qué hubo una diferencia? ¿Qué mantendremos o cambiaremos? Esta plantilla dedica una columna a cada pregunta, en ese orden.
¿En qué se diferencia una revisión después de la acción de un post mortem?
Una revisión después de la acción es más breve y ligera, y sirve para cualquier trabajo, incluido el que salió bien. Un post mortem suele hacerse tras un fallo o al final de un proyecto grande, y profundiza más en las causas raíz y en la cronología. Si algo salió muy mal, usa en su lugar la plantilla de post mortem de proyecto.
¿Cuánto dura una revisión después de la acción?
La mayoría de los equipos terminan en 30 a 45 minutos. Una revisión rápida justo después de un trabajo rutinario puede llevar 15 minutos, y un evento o ejercicio grande puede necesitar una hora.
¿Quién debería participar en una revisión después de la acción?
Todas las personas que hicieron el trabajo, incluidas las que solo participaron en una parte. Mantén el grupo lo bastante pequeño para que la conversación sea sincera. Los líderes participan como uno más y hablan los últimos, para que la revisión refleje lo que pasó y no la visión de quien tiene más rango.
¿Cómo se recogen las lecciones aprendidas de una revisión después de la acción?
Salen de la última pregunta. Redacta cada lección de forma que alguien de fuera de la sala pudiera aplicarla, convierte las más importantes en acciones con un responsable y una fecha límite, y exporta el informe para que el próximo equipo pueda encontrarlo.
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